
Foto: Maqueta a tamaño real de los trenes suburbanos, por hook89
Las primeras planas de los periódicos capitalinos y algunos blogs han anunciado con mucho orgullo la inauguración del primer tren suburbano en la Ciudad de México. El Suburbano recorrerá desde Buenavista hasta Cuatitlán, comunicando a los habitantes de esa zona con la línea A del Metrobús y el Metro.
El fin de las obras se pospuso en dos ocasiones (para el 26 y 27 de abril de 2008), sin dar una fecha definitiva para el inicio de actividades de este tan esperado medio de transporte. Es evidente que una obra de esta envergadura implica mucho, tanto a nivel político como en el ámbito de la opinión pública. A pesar de ello y del anuncio de que las obras se terminarían muy posiblemente hasta junio, Felipe Calderón decidió asestar un golpe mediático para salvaguardar su prestigio, reuniéndose ayer con el jefe del Edomex, Enrique Peña Nieto, para inaugurar el Tren Suburbano. Durante la ceremonia, Calderón aseguró además, estar en posibilidades de construir 100 kilometros más durante lo que resta de su sexenio.
Las reacciones no se hicieron esperar, en especial la de Marcelo Ebrard, quien declaró “no me gusta inaugurar obras inconclusas”, para explicar su ausencia al momento de la foto durante la inauguración. Pero también, para soplar a los de por sí encendidios fuegos entre ambos dirigentes.
Lo ridículo es que, mientras fotos y declaraciones van y vienen, el tren da un servicio “turístico” que más bien parece una burla a la falta de transporte que padece el Estado de México: una zona habitada por 14 millones de personas que necesitan transportarse a diario hacia el Distrito Federal. Estos usuarios no cuentan con una sola línea directa diseñada exclusivamente para el transporte público que los lleve a su destino, pues todas las vías de acceso de esta área privilegian el uso del automóvil.
La tan anunciada inauguración del Tren Sububano resultó ser nada más que un paseíto de principio a fin de la ruta para mostrar las instalaciones–cabe repetir–aún no terminadas del tren. Ejemplo de ello son las estaciones Buenavista, Fortuna, Tlanepantla, San Rafael y Lechería.
Si alguno de ustedes quiere emplear su tiempo de ocio en este fabuloso recorrido, el acceso al Suburbano será gratutito hasta el primero de junio. Después, tendrán que pagar 5.50 pesos por tres estaciones y 12.50 si recorren cuatro o más terminales.
Paulatinamente, los horarios se ampliarán: Primero, durante la primera semana será de 16:00 a 18:00 horas; en la segunda, de las 11 de la mañana a las 13:00 horas, y luego se aplicará un horario pleno que irá de 5:30 de la mañana a 12:30 de la noche hacia finales de ese mes.
La ruta hasta Cuatitlán operará hasta octubre.