
No deja de sorprenderme que en esta ciudad pueda verse personas utilizando la bicicleta como medio de transporte. Desde los osados repartidores hasta los estudiantes que devoran Insurgentes con los pedales camino a CU, todos dispuestos a torear y/o rebasar peseros, taxistas y conductores distraídos (por usar un término amable).
Teniendo en cuenta estas imágenes, lo único que puedo concluir es que la esperanza es lo último que se pierde y que tal vez el próximo Congreso Nacional de Ciclismo Urbano hará algún bien. Para quienes quieren participar, la convocatoria la pueden ver aquí. El Congreso se llevará a cabo en el Centro Cultural España, del 4 al 8 de junio, y a aquellos que presenten una ponencia se les prestará una bici para que se muevan por la ciudad durante los días que se celebra el evento.
El evento lo organizan los Bicitekas, expertos en el tema desde la práctica y el Instituto de Transporte y Desarrollo de Políticas (ITDP). la idea es intercambiar experiencias entre ciudadanos, organizaciones y clubes que promueven el uso de la bicicleta, conocer las facilidades que el gobierno local para los ciclistas e impulsar la creación de una Red Mexicana de Ciclismo Urbano para promover la bici como medio de transporte en todas las ciudades de México.
En definitiva, un reto para titanes y osados dispuestos a luchar contra el imperio de los automóviles, en una ciudad donde las distancias son apenas salvables. La tarea parece casi una fantasía si se toma en cuenta, sobre todo, que la políticas del gobierno local privilegian el uso del automóvil e ignoran la necesidad de mejoras en el transporte público. Y por supuesto–la cerecita en el pastel: la educación vial es también una utopía.
Por si acaso, hay que practicar en las colonias Condesa y Roma, en donde hay que dejar 200 pesos de depósito para garantizar que si nos aplastan, al menos habrá un depósito que no deje al gobierno lidiando con todas las pérdidas….
Mucha suerte a los Bicitekas….