
Foto: Emilio Rapp
Es el nuevo bar que se abrió hace un par de semanas, junto a la mitad del Viena y La Perla, sobre República de Cuba. El Marrakesh tiene el mismo perfil: un bar de precios accesibles, visitado básicamente por hombres gays entre sus 25 y sus 40.
Pero el Marrakesh tiene, digamos, alcurnia, pues los dueños son los mismos chicos que se hicieron famosos por El Generalito: el lugar de comida corrida ubicado atrás de San Ildefonso, y su sucursal, sobre la calle de Gante. Ambos caracterizados por la decoración con cuadros que recuerdan los ex votos mexicanos y colores chillones que salpican la vista al entrar.
Hasta ahora, El Marrakesh no ofrece show travesti, a diferencia de los otros locales que se encuentran sobre la misma calle. Pero sí tiene una rockola con éxitos ochenteros, salsa, pop, ponchis-ponchis y hasta reggaeton. Los baños están limpios y hay una terracita muy coqueta en donde se puede fumar. Las chicas y los extranjeros son bienvenidos y se puede bailar si uno se inspira. En definitiva, un lugar altamente recomendable.